27 de abril de 2026
La transición como manipulación de las dictaduras para ganar tiempo
La necesidad de restituir la seguridad interna e internacional de Estados Unidos ha identificado los centros de ataque en las dictaduras del socialismo del siglo 21 bajo mando de Cuba con Venezuela como su base principal
Las dictaduras del socialismo del siglo 21 están cayendo. La de Cuba agoniza bajo ultimátum contando los días, la de Venezuela en proceso de desmontaje, la Nicaragua en evidencia bajo sanciones crecientes, y la de Bolivia ha perdido el gobierno, pero todas aplican la regla de "ceder espacio para ganar tiempo", en espera provocar algún hecho que distraiga o desgaste al gobierno de Estados Unidos, o que pase Trump 47. Las dictaduras han convertido el concepto de transición en una narrativa de manipulación para ganar tiempo reteniendo el poder.
La terminación de las dictaduras que controlaron Latinoamérica en todo este sigo está señalada por el gobierno del Presidente Trump 47. La necesidad de restituir la seguridad interna e internacional de Estados Unidos ha identificado los centros de ataque en las dictaduras del socialismo del siglo 21 bajo mando de Cuba con Venezuela como su base principal. La "Estrategia de Seguridad Nacional" de Estados Unidos, publicada en Noviembre 2025 es el documento guía de los cambios geopolíticos que están en curso.
La cuestión central radica en que las dictaduras de Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia y sus gobiernos para dictatoriales de Brasil con Lula, México con López Obrador y ahora Sheinbaum, Colombia con Petro, bajo la narrativa de izquierda, progresismo, populismo y antiimperialismo, son regímenes de crimen organizado transnacional. Han suplantado la política por el crimen en el poder político, la política y el gobierno.
Todas las dictaduras del socialismo del siglo 21 o "castrochavismo" son narcoestados que auspician y protegen el terrorismo, son bases de dictaduras extra hemisféricas de Irán, Rusia, China, han institucionalizado la violación de derechos humanos, ejercen el poder con "terrorismo de Estado", con presos y exiliados políticos, con masacres, torturas y asesinatos, para someter indefinidamente a los pueblos. Los detentadores del poder en Cuba, Venezuela, Nicaragua, Bolivia, en este sistema, han perpetrado prácticamente todos los delitos de los códigos penales de sus países, del sistema internacional y los de lesa humanidad.
El desmontaje de las dictaduras del socialismo del siglo 21 en las Américas se expresa con la "Lanza del Sur", la captura del dictador Nicolás Maduro, el "Escudo de las Américas" y más. Con la lucha contra el narcoterrorismo, en el control de las migraciones forzadas, operaciones antinarcóticos, desmontaje de carteles, combate a grupos de crimen común transnacionalizados, desfinanciamiento de conspiraciones y campañas electorales manipuladas, captura de capos, control de movimientos financieros y un larga lista de medidas en ejecución.
El punto de quiebre de las dictaduras ha sido la aprehensión de Nicolás Maduro —hoy el reo Maduro sometido a la justicia— producida el 3 de enero 2026. Venezuela está desde entonces en condición de tutela de Estados Unidos que ha asumido la difícil estrategia de desmontar la dictadura por medio de los propios mafiosos que la integran, con una agenda de tres etapas: estabilización (evitar el colapso del estado controlando la venta de petróleo), recuperación (reconstrucción de la industria petrolera con apertura a inversiones, liberación de presos políticos y retorno de exiliados), y transición (celebración de elecciones libres y consolidación de la democracia).
En menos de 4 meses el avance de la agenda es notable, pero no se puede dejar de advertir que el "gobierno tutelado" dilata, maniobra y hace las cosas a medias para no llegar a elecciones libres, porque las elecciones son el cambio de gobierno y su separación efectiva del poder. Ganar tiempo cediendo parcialmente espacios para mantenerse en el poder es su estrategia, por lo que urge acelerar las elecciones pues el cambio solo se producirá con un nuevo gobierno que no sea parte del sistema dictatorial.
La dictadura de Cuba, inválida desde que le cortaron el control de Venezuela, pretende negociar con Estados Unidos una seudo modernización de su sistema pero reteniendo el poder. Cambiar el modelo para que nada cambie hasta que Trump se vaya y de esa manera repetir la estrategia de ganar tiempo que los tiene agrediendo a Estados Unidos y a las Américas hace 67 años. El ultimátum Trump solo puede estar destinado a la terminación del régimen que es el único cambio posible para la seguridad nacional de Estados Unidos y de las democracias.
La dictadura de Nicaragua está siendo desnudada, siente las sanciones y presiones en el marco de la nueva geopolítica, pero pretende resistir también ganando tiempo y amparándose en los poderos grupos económicos privados con los que coexiste. La terminación de la dictadura de Cuba marcará el final de Ortega y Murillo.
En Bolivia salió el dictador pero no la dictadura. El sistema del socialismo del siglo 21 que suplantó la República por el estado plurinacional, que trató de destruir la Nación Boliviana con 36 nacionalidades, que instaló el narcoestado y que sometió al país a poderes extranjeros, está intacto. Aún hay esperanza de que el presidente Rodrigo Paz produzca el cambio.
*Abogado y Politólogo. Director del Interamerican Institute for Democracy
