INTERNACIONALES
7 de marzo de 2026
Cómo Israel eliminó al ayatollah Ali Khamenei con un misil lanzado desde el espacio
El operativo militar conjunto se llevó a cabo con una maniobra de alta precisión, combinando inteligencia, tecnología avanzada y una estrategia de engaño sostenida durante años
Durante la operación conjunta del sábado pasado que provocó la muerte del ayatollah Ali Khamenei, Israel utilizó un avanzado misil balÃstico que al ser lanzado atraviesa la atmósfera.
El proyectil utilizado fue el Blue Sparrow, un misil experimental israelà capaz de volar hasta casi dos mil kilómetros, que abandona la atmósfera terrestre antes de descender e impactar sobre el blanco. Autoridades israelÃes explicaron que la caracterÃstica principal del proyectil es su capacidad de alcanzar objetivos ubicados a grandes distancias con alta precisión y evadir sistemas de defensa.
El bombardeo, que contó también con la cooperación de Estados Unidos, destruyó el búnker subterráneo donde se reunÃa el lÃder supremo iranà con su equipo más cercano.
El operativo militar, denominado por Israel como "Rugido del León" -y "Furia �pica" por Estados Unidos, se llevó a cabo con una maniobra militar de alta precisión, combinando inteligencia militar, tecnologÃa avanzada y una estrategia de engaño sostenida durante años. Los servicios secretos identificaron cuándo el lÃder iranà estarÃa en el complejo central de Teherán. Aprovecharon ese momento para lanzar el Blue Sparrow, capaz de salir de la atmósfera y regresar con capacidad destructiva. El ataque se realizó junto a una ofensiva aérea y el uso combinado de alrededor de 50 aviones y 100 bombas, acabando con la vida de Khamenei y decenas de miembros de su cÃrculo militar.
El misil israelà fue elegido por su capacidad para evadir sistemas antiaéreos y simular la trayectoria de misiles Scud. Fragmentos del misil aparecieron en el oeste de Irak, demostrando el alcance del ataque.
El proceso se fundamentó en el acceso continuo de inteligencia israelà a los movimientos y rutinas de los guardias de Khamenei. La unidad 8200 (inteligencia de señales) y la unidad 9900 (inteligencia visual) del ejército israelà mapearon el complejo durante años, lo que permitió conocer con exactitud la disposición interna del objetivo.
El ataque provocó la muerte de Khamenei, su hija, un nieto, su nuera y su yerno. Entre los más de 40 altos dirigentes iranÃes fallecidos figuran Mohammad Pakpour, quien fue comandante del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, y el jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas, Abdolrahim Mousavi.
El principal búnker estratégico de Teherán, una infraestructura subterránea concebida como centro de mando militar en situaciones extremas, quedó devastado. El complejo abarcaba varias calles, disponÃa de accesos múltiples, salas de reuniones y protección reforzada, y servÃa como infraestructura de emergencia para la coordinación militar. A pesar de la muerte de Khamenei, las instalaciones continuaron funcionando como centro de operaciones durante varios dÃas. La destrucción total del búnker se produjo el martes 6 de marzo tras un nuevo ataque.
El papel de Mossad y las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) fue crucial para el éxito de la operación. Según The New York Times, la inteligencia israelà monitoreó durante años a la custodia de Khamenei y consiguió intervenir digitalmente las comunicaciones cercanas al complejo, reduciendo la capacidad de reacción iranÃ.
Las cámaras instaladas cerca del búnker transmitieron datos en tiempo real a los mandos en Tel Aviv, lo que permitió identificar el momento propicio del ataque. Además, sistemas estadounidenses colaboraron en la coordinación y ajuste rápido de la respuesta táctica frente a eventuales contraofensivas iranÃes.
Durante el operativo, la guerra electrónica neutralizó las comunicaciones en el área, bloqueando las alertas. Las fuerzas israelÃes realizaron dos principales oleadas aéreas, arrojando aproximadamente 100 bombas contra el objetivo.
La eliminación de la estructura de mando del régimen iranà ha debilitado gravemente su capacidad de respuesta militar. La operación, que también afectó instalaciones esenciales, incluida la sede presidencial y el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, marca un punto de inflexión: Israel ha demostrado que puede atravesar las defensas más protegidas de Irán y eliminar a sus lÃderes clave mediante ataques de precisión.
Las autoridades israelÃes justificaron la ofensiva ante la intensificación del programa atómico de Irán y la transferencia de material nuclear a infraestructuras subterráneas cada vez más profundas, lo que dificultaba una neutralización convencional. La lÃnea de acción anunciada por las fuerzas israelÃes es continuar con operaciones selectivas y de alta precisión para impedir que el régimen iranà recupere su capacidad de mando y minimizar el riesgo de nuevos conflictos directos en la zona.
Estos ataques, centrados en la neutralización precisa de los centros de liderazgo iranÃ, revelan una evolución significativa en la doctrina israelà hacia la supresión quirúrgica de amenazas estratégicas en territorio enemigo.
Blue Sparrow es un misil objetivo balÃstico de lanzamiento aéreo, desarrollado por Rafael Advanced Defense Systems para simular amenazas de tipo balÃstico en el marco del programa de defensa Arrow de Israel.
Según las descripciones técnicas, el Blue Sparrow mide cerca de 6,5 metros de largo y pesa unos 1.900 kg antes del lanzamiento. Utiliza un propulsor de combustible sólido de una sola etapa.
El misil suele ser lanzado desde un avión de combate, después de lo cual los cohetes impulsores lo conducen por una trayectoria balÃstica a gran altitud. Luego, la carga útil desciende hacia el objetivo previsto. El Blue Sparrow alcanza velocidades extremas antes del impacto, lo que contribuye a su efectividad en ataques de alta precisión.
La familia Sparrow incluye, además del Blue Sparrow, los modelos Black Sparrow y Silver Sparrow. Estos sistemas fueron desarrollados inicialmente para simular misiles balÃsticos del tipo Scud, similares a los que Irak lanzó contra Israel durante la Guerra del Golfo de 1991. La finalidad principal era permitir a Israel probar y perfeccionar sus sistemas de defensa antimisiles.
