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POLITICA
11 de enero de 2026
La base de datos del Instituto Nacional de Cines y Artes Visuales muestra que los estrenos en salas en 2025 fueron casi los mismos que durante la gestión anterior, con excepción del lapso que duró la pandemia.
En un contexto más amplio, si se analiza la serie para la última década, en términos de estrenos nacionales, los números tampoco varían demasiado. En 2016 por ejemplo, llegaron a los cines 202 películas. Y a lo largo de la década la excepción fue el año de la pandemia, 2020, cuando apenas fueron estrenadas 28. La industria se recuperó y de a poco volvió a superar los 200 estrenos, meta que se cumplió en 2022 con 230.
La razón por la que el número de producciones se mantuvo estable en los últimos dos años es que para principios de 2024 había un acumulado de películas sin estrenar. “El stock era de entre 600 y 700 películas. Son aquellas que recibieron el interés público del INCAA en la administración anterior y que se rodaron entre 2019 y 2023”, dijo Carlos Pirovano, actual presidente del INCAA, ante una consulta de Infobae.
En contraposición, durante 2020, el número de películas nacionales que se puso en cartelera fue muy bajo, apenas 28, debido a la pandemia. Pero en enero de ese año, antes de la primera cuarentena, se estrenó “El Robo del Siglo”, que vendió 2.085.915 entradas y con ese número se consolidó como el filme que vendió más entradas en salas en la última década. Dirigida por Ariel Winograd y con un elenco encabezado por Diego Peretti y Guillermo Francella, la producción corrió por cuenta de AZ Films. MarVista Entertainment y Telefé. Fue inspirada en un hecho real, el robo de la sucursal del Banco Río de la localidad bonaerense de Acassuso en 2006, la cual fue asaltada por una banda de ladrones armados con réplicas de armas reales. Tomaron 23 rehenes y se llevaron aproximadamente 19 millones de dólares de 147 cajas de seguridad.
En el año que acaba de finalizar, la película que tuvo más espectadores en salas fue Homo Argentum, con 1.829.383 entradas vendidas, bastante más lejos Mazel Tov, segunda en el ranking nacional, con 368.009 entradas. Dirigida por Mariano Cohn y Gastón Duprat, con la producción de Pampa Films y Gloriamundi y la interpretación de Guillermo Francella, el filme expuso 16 historias independientes en las que su personaje explora el denominado “gen argentino”.
Ahora, tomando en cuenta un lapso temporal más amplio, - la última década-, se observa la caída de la concurrencia a los cines, producto de la proliferación de plataformas que suelen ofrecer los mismos títulos con pocos días o semanas de diferencia. Por caso, en 2016 se vendieron 7.283.107 entradas para salas en las que se exhiben producciones nacionales. Paulatinamente ese número fue bajando hasta consolidarse entre los 2,3 millones promedio en los últimos 3 años.
Cabe aclarar que estos números se corresponden con entradas vendidas en cines y no reflejan la audiencia que captaron las producciones en las distintas plataformas digitales.
Así surge del análisis realizado por Infobae de los datos proporcionados por el INCAA, ante un pedido de Infobae.
“Nosotros hemos cambiado el concepto. Cuando el dinero no alcanza no hay Fondo de Fomento. Cuando los números se acomodan, entonces hay dinero para promover más y mejor cine. Ahora tenemos un fondo que ronda los 25 millones de dólares. Vamos a tener más recursos para gastar en buenas películas”, dijo Pirovano al ser consultado sobre el manejo de fondos durante los últimos dos años. Los números que proporcionó indican que en el resultado financiero, se pasó de un déficit de $144 millones en 2023, a un saldo positivo de $9.960 millones en 2024 y de $34.640 millones en 2025.
Los números del INCAA muestran que en los últimos dos años, mientras fue disminuyendo la cantidad de películas con apoyo estatal, el número de producciones sin esa ayuda fue aumentando.
Los principales cambios que se produjeron requieren que las producciones que busquen obtener subsidios deben financiar al menos el 50% de sus proyectos con recursos propios. Además, se introdujo un tope máximo al financiamiento de cada producción y por otra parte, las productoras que hayan recibido subsidios no podrán solicitar más recursos públicos durante el año siguiente a la finalización de su proyecto.
Esos dos mecanismos continúan en esta gestión. El de taquilla sin cambios y en el de medios electrónicos ahora se solicita una acreditación de audiencia. Por ejemplo, cuando la producción se exhibe en una plataforma, tiene que tener por lo menos 10.000 viewers acreditados.
La caída en la concurrencia a las salas ocurrida en la última década- por la creciente migración de la audiencia a otras plataformas -, impactó en los ingresos del INCAA por la venta de entradas. En 2023 la recaudación por películas nacionales fue de $5.443 millones y al año siguiente apenas de $2.127 millones. En el año que acaba de concluir, se recaudaron $18.152 millones. Este número es apenas el 10% de lo que recaudaron las producciones extranjeras.
Según un informe del Poder Ejecutivo, en el año 2000, el INCAA contaba con aproximadamente 90 empleados, pero esa cifra fue aumentando año a año con las distintas administraciones, lo que disparó la erogación en personal, y obligó al Tesoro a tener que girar aportes extraordinarios para cubrir sus gastos operativos.Según datos oficiales la planta actual está compuesta por 274 empleados bajo convenio, 2 fuera de convenio y 218 instructores de la ENERC, la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográfica.
El Gobierno pretende que los fondos destinados a gastos corrientes, estructurales y de funcionamiento no superen el 20% de los ingresos del organismo. Según Pirovano esa meta se cumplió en la segunda mitad del año pasado.
Carga y chequeo: Desiré Santander