Jueves
5 de Noviembre de 2026
POLITICA
5 de noviembre de 2026
La agrupación, que tiene como líder local a Anabel Fernández Sagasti, no tendrá influencia en el partido, que quedó al mando Emir Félix por dos años más. El apoyo clave de los intendentes
El peronismo mendocino está muy lejos de la unidad que requieren algunos dirigentes nacionales pensando en el proceso electoral del año que viene. Una nueva muestra de ese paisaje conflictivo fue la elección del PJ Mendoza, que no tuvo competencia y que terminó con La Cámpora afuera de la estructura partidaria liderada por el diputado nacional Emir Félix y sostenida por los principales intendentes peronistas de la provincia.
Ayer por la mañana la junta electoral del partido oficializó a lista denominada "Encuentro Peronista por Mendoza", que lidera Félix, actual presidente del partido y una de las figuras más trascendentes que tiene el peronismo en Mendoza, provincia que ocupa el cuarto lugar entre los distritos electorales más importantes del país. La próxima semana esa lista será proclamada y el 18 de diciembre comenzará el nuevo mandato por dos años.
Hay un hecho específico que marca la profundidad de las divisiones en el justicialismo local. La Cámpora, que tiene como líder local a Anabel Fernández Sagasti, quedó afuera de la nueva etapa. Ningún dirigente del espacio ocupa un lugar entre las autoridades del partido, ni están en el consejo. El esquema ultra K quedó completamente marginado, lo que generó una división aún más marcada dentro del espacio político.
"Tenían pretensiones demasiado altas y no se llegó a un acuerdo", plantearon a Infobae fuentes partidarias. El nuevo mandato de Félix tiene un sostén principal que son los intendentes. Sobre todo la trío que conforman Omar Félix (San Rafael), Matías Stevanato (Maipú) y Celso Jaque (Malargüe). "En las listas no hay camporismo, pero sí hay kirchnerismo", precisaron.
Esa definición tiene que ver con que dentro del nuevo esquema están incluidos dirigentes vinculados a Axel Kicillof, como el caso del diputado nacional Martín Aveiro y la intendenta Florencia Destéfanis (Santa Rosa), que respaldan el armado peronista que estará al frente del partido los próximos dos años. Los dos trabajan, decididamente, por una candidatura nacional del gobernador bonaerense.
"Los intendentes recuperaron protagonismo y son el sostén principal de Emir", plantearon cerca de Félix que, en el ámbito nacional, es parte del PJ Federal, que conducen Victoria Tolosa Paz, Guillermo Michel, Juan Manuel Olmos y Federico Achával. Un esquema que se formó sin componentes del cristinismo y que está asentado en la representatividad de los dirigentes del interior del país.
La influencia de los intendentes peronistas se ve con claridad en la integración de la lista. La vicepresidenta primera quedó para la diputada provincial Verónica Valverde, que es parte del esquema de Carlos Ciurca, un ex vicegobernador de la provincia que tiene su base de influencia en el primer distrito, integrado por los departamentos de Las heras, Lavalle, Guaymallen y la ciudad de Mendoza.
La vicepresidencia segunda fue para el diputado provincial Matías Montes, que responde a Matías Stevanato, uno de los intendentes con más peso político en el justicialismo mendocino y el nombre que suena para ser candidato a gobernador el año que viene. Dentro del esquema oficialista también hay dirigentes de la CGT y la CTA. Félix contuvo a varios sectores y ahora tiene el desafío de mantener el equilibrio interno de cara al año electoral.
Los intendentes Emir Andraos (Tunuyán) y Fernando Ubieta (La Paz), ocuparán la secretaría de Derechos Humanos y Comunicación, respectivamente; en tanto Florencia Destéfanis, quedó como presidenta del PJ departamental. La jefa comunal de Santa Rosa es la actual vicepresidenta del partido y fue presidenta en el período previo al de Félix. Llegó a ese lugar de la mano de Fernandez Sagasti, de la que está alejada.
La senadora nacional de La Cámpora fue la figura fuerte del peronismo local durante la gestión del Frente de Todos y estuvo al mando del partido antes que Destéfanis. El PJ mendocino es una fuerza política agrietada, que está fuera del poder provincial desde el 2015, cuando terminó el mandato de Francisco "Paco" Pérez.
La legisladora nacional sigue siendo la referencia más fuerte del cristinismo pero está del lado de enfrente de la conducción del PJ local.L e achacan malos resultados electorales y decisiones que no contribuyeron a la ampliación de la fuerza política. En el cristinismo aseguran que Félix los expulsó del PJ y los marginó de cualquier tipo de negociación de unidad a lo largo de los últimos meses.
"Hubo conversaciones pero nada indicaba que todo lo que se viene criticando desde nuestro espacio fuera a cambiar", indicaron cerca de la senadora nacional, donde también aseguraron que hubo una marcada "falta de apertura" y que al peronismo le "falta un proyecto serio para la provincia".
El PJ local se fracturó en mayo cuando el Tribunal de Disciplina partidario sancionó a diez dirigentes que fueron candidatos por afuera del partido en las elecciones municipales del 22 de febrero. Algunos de ellos eran parte del sector de Fernández Sagasti. El tribunal los inhabilitó para ser candidatos a cargos públicos en representación del PJ mendocino durante tres años y les prohibió ocupar cargos partidarios durante la misma cantidad de tiempo. Fue un quiebre muy marcado.
En lo que respecta a la interna partidaria, el único lugar donde habrá una disputa será en Guaymallén, el departamento más grande de la provincia. La elección será el 29 de noviembre y es el único motivo electoral, en el corto plazo, que va a generar un clima de tensión en el peronismo provincial. La lista oficial la encabeza Augusto Rosales y la opositora, cercana al cristinismo y al sector sindical, tiene en el vértice a "Roly" Firmani.
El peronismo de Mendoza está fracturado pero con una división muy marcada que divide a los intendentes y la conducción del partido, del camporismo. El desafío del año que viene, donde la provincia elige diputados y senadores, será lograr un acuerdo entre las partes con el aval del candidato a presidente que tenga el peronismo. Pero para ese momento aún falta mucho camino por recorrer. Mientras tanto, el proceso de reorganización sigue y las tensiones van en aumento.