Domingo
9 de Agosto de 2026
8 de agosto de 2026
En su mensaje por el aniversario 201 de la independencia del país, el presidente aseguró que se está recuperando la estabilidad económica pero advirtió que "los cambios verdaderos no ocurren de la noche a la mañana"
El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, defendió sus primeros nueve meses de gobierno, reconoció que su administración ha cometido errores y presentó una nueva hoja de ruta con reformas orientadas a transformar el Estado y reactivar la economía. El mensaje, que duró cerca de una hora y media, fue dado en la Casa de la Libertad, en Sucre, en los actos de conmemoración por los 201 años de la independencia de Bolivia.
El mandatario afirmó que su administración inició la recuperación económica de la profunda crisis que heredó y destacó las medidas orientadas a estabilizar las finanzas públicas, atraer inversiones y recuperar la confianza de la comunidad internacional. "Hoy podemos afirmar que Bolivia ha recuperado la estabilidad necesaria para comenzar una nueva etapa de crecimiento", sostuvo.
Sin embargo, Paz admitió que cometió algunos errores y que varios de los cambios prometidos no avanzaron con la rapidez esperada. "Les pido disculpas por los errores cometidos", afirmó, al asegurar que su administración mantendrá la disposición de corregir decisiones cuando sea necesario.
"Escuchamos, aprendemos y corregimos", señaló y afirmó que el objetivo de su gobierno es dejar atrás un modelo de confrontación política y construir un Estado más eficiente, transparente y orientado al desarrollo. "Los cambios verdaderos no ocurren de la noche a la mañana", afirmó al responder a quienes cuestionan el ritmo de las reformas.
Durante su discurso, el jefe de Estado proyectó la siguiente etapa de su mandato. Paz afirmó que Bolivia dejó atrás la fase de emergencia y debe concentrarse ahora en consolidar reformas estructurales para modernizar el Estado, fortalecer las instituciones y crear condiciones para el crecimiento económico.
Con ese objetivo, presentó seis ejes que orientarán la acción de su administración de ahora en adelante: la transformación del Estado, el fortalecimiento institucional, el desarrollo económico, la modernización de los sistemas de salud y educación, la promoción de la producción y la construcción de un nuevo pacto nacional.
El presidente también planteó una renovación de la política boliviana. En uno de los mensajes más destacados de la jornada, llamó a "reconstruir el país lejos de los caudillos" y sostuvo que Bolivia debe sustituir los liderazgos personalistas por instituciones sólidas y ciudadanos comprometidos.
En la sesión de honor coincidieron el presidente Paz y el vicepresidente Edmand Lara, quienes se tienen una relación tensa y se mantienen distanciados prácticamente desde el inicio del mandato, por lo que no suelen coincidir en eventos públicos, salvo por dos o tres ocasiones en los últimos meses.
Tras ganar la segunda vuelta electoral en octubre pasado, el vicepresidente acusó a Paz de haberlo marginado y se declaró "opositor constructivo" del Gobierno en diciembre, apenas un mes después de haber asumido el cargo. En tanto, Paz aprobó un decreto que limita las funciones de la Vicepresidencia y otro que le permite gobernar a través de medios digitales cuando se encuentre temporalmente fuera del país, lo que supone que no necesita traspasar el mando temporal a Lara.
En el encuentro de ayer ambos políticos intercambiaron un saludo protocolar y durante su discurso, Lara criticó la gestión del presidente: "no se puede gobernar mintiendo, no se puede prometer y después no cumplir", afirmó. El vicepresidente hizo un llamado a Paz y sus ministros para "corregir el rumbo del país".
El de ayer es el primer mensaje a la nación de Paz y Lara por la conmemoración de la independencia de Bolivia, tras haber asumido el mando del país en noviembre pasado luego 20 años de gobiernos de izquierda, encabezados primero por Evo Morales (2006-2019) y luego por Luis Arce (2020-2025).