Lunes
3 de Agosto de 2026
3 de agosto de 2026
Se trata de un acuerdo de intercambio de monedas que se inició en 2009 y se fue renovando desde entonces. El objetivo oficial es renovarlo hasta agosto de 2029
El acuerdo de intercambio de monedas entre el Banco Popular de China (PBoC) y el Banco Central de la República Argentina (BCRA) enfrenta una etapa decisiva. Este jueves, 6 de agosto, expira el swap que permite a Argentina acceder a yuanes para fortalecer su posición financiera. La continuidad del mecanismo se encuentra en pleno proceso de negociación, aunque el presidente de la entidad, Santiago Bausili, ya aseguró que buscan su renovación por tres años más, hasta agosto de 2029.
El swap entre Argentina y China rige desde 2009 bajo un acuerdo marco que establece renovaciones cada tres años por un monto total de USD 19.000 millones. La herramienta constituye un pilar de la política de reservas del BCRA. Y a pesar de la compra de reservas internacionales que llevó a cabo el BCRA este año por más de USD 13.000 millones, buscarán renovarlo. "Estamos hablando con ellos igual que todas las últimas veces para extenderlo, no hay ningún plan de eliminarlo", sostuvo Bausili en la conferencia de prensa a mediados de este año.
Es que con el swap con Estados Unidos, que se concretó en la previa de las elecciones legislativas del 2025, surgieron versiones de condicionalidades respecto al de China. Sin embargo, el titular del BCRA subrayó la estabilidad del acuerdo y la fluidez en la relación bilateral. "En nuestra cabeza esto sigue siendo estable y cuasipermanente", dijo. Y en junio, Bausili viajó a Shanghái para asistir a un simposio internacional organizado por el BIS y el banco central chino, donde mantuvo una reunión con el titular del PBoC, Pan Gongsheng.
Durante ese encuentro, las autoridades de ambos países intercambiaron visiones sobre la coyuntura económica y financiera internacional y analizaron aspectos vinculados al sistema monetario global. También dialogaron sobre temas de cooperación entre los dos bancos centrales, en un contexto de creciente interdependencia financiera.
A mediados de mayo, la publicación del informe de Estados Contables del Ejercicio 2025 dio lugar a versiones sobre una posible decisión del Gobierno argentino de no renovar el swap. Según los datos oficiales, al 14 de enero el saldo remanente del swap era de USD 679 millones, lo que implicó una devolución de casi el 90% de los fondos activados durante la gestión anterior. Los fondos en uso descendieron de 21.000 millones de yuanes (USD 3.097 millones) al cierre de 2024 a 7.000 millones de yuanes (USD 1.032 millones) al 31 de diciembre de 2025, y la tendencia continuó en los primeros días de 2026.
Sin embargo, Bausili explicó, el swap resulta una herramienta que otorga flexibilidad al BCRA, ya que permite operar con yuanes tanto en el mercado local como en el internacional. El mecanismo contempla dos modalidades: la "onshore", sujeta a controles de capitales impuestos por China, y la "offshore", sin esos controles. Cuando el BCRA mantiene los fondos en cuentas onshore, accede a mejores tasas de financiamiento (más bajas), mientras que la modalidad offshore permite convertir los fondos a dólares y transferirlos internacionalmente según la estrategia.
La elección entre cuentas onshore y offshore depende del nivel de reservas, la liquidez y la estructura de pasivos del BCRA. De este modo, el swap brinda capacidad de ajuste ante las exigencias del contexto financiero internacional y las necesidades de gestión de reservas. Bausili explicó que el "componente activado" del swap permite operar sin pedir autorización, lo que otorga al BCRA un margen de maniobra adicional.
En la gestión de Alberto Fernández, por la falta de reservas internacionales, Argentina activó un tramo del swap por USD 5.000 millones, que fueron utilizados para el pago de importaciones de China como también para afrontar vencimientos con organismos internacionales. Sobre el que estaba previsto un devolución a lo largo de 2025, que posteriormente se extendió a 2026.
El saldo remanente del swap y la reducción de los fondos activados reflejan cambios en la gestión de reservas argentina. El BCRA también incorporó otras herramientas, como el repo con bancos internacionales anunciado en enero por USD 3.000 millones, y un programa de compra de reservas que superó la meta de USD 10.000 millones prevista para 2026.
Pero pese a ello, en la cúpula del BCRA hay intenciones de extender el swap con China por tres años más, hasta agosto de 2029, lo que abarca el próximo Gobierno, obtenga el presidente Javier Milei la reelección o no. Negociaciones que se llevan a cabo a la par de que el oficialismo busca reforma la carta orgánica del BCRA con un nuevo proyecto en el Congreso, que se espera que comience a tratarse en la tercera o cuarta semana de agosto en la Cámara de Diputados.