DEPORTES
15 de febrero de 2026
Hace 50 años comenzaba el exitoso ciclo del Toto Lorenzo en Boca: cómo formó el equipo, todos los títulos y las mejores anécdotas

El legendario entrenador boquense logró el bicampeonato local -uno con final ganada a River incluída-, dos Libertadores y la Intercontinental. El recuerdo de su paso por la Ribera
Al asumir en Boca, el Toto tenía 53 años y un amplio bagaje en la profesión, con hitos destacados como haber sido el entrenador de la selección argentina en dos Mundiales sucesivos (1962 – 1966), el paso por Lazio y Roma, en el siempre exigente Calcio y el espléndido bicampeonato del ’72 con San Lorenzo. En la temporada ’75, contra muchos pronósticos, tuvo la corazonada de ir a Santa Fe. Allí armó una revolución, comandado un recordado Unión, donde se destacaron tres hombres que hicieron las valijas y los siguieron en su aventura Xeneize, para quedar en el bronce: Rubén Suñé, Ernesto Mastrángelo y Hugo Gatti.
Al momento de cruzar sus caminos, Boca venía de tres años de un fútbol pulcro, de pelota bien tratada, pero que no había estado a la altura a la hora de las definiciones, casi a contramano de la historia. Rogelio Domínguez se fue con su juego lírico y en su lugar, el presidente Alberto J. Armando fue en busca de Lorenzo, que configuraba su antítesis. El Toto sacó rápidas conclusiones al asumir. Tenía buen material en el plantel, como el Tano Pernía, Roberto Mouzo, Alberto Tarantini y el Chino Benítez, pero necesitaba darle una inyección de experiencia y fuerza ganadora. Por eso, a los tres elementos que trajo desde Unión, le sumó dos hombres que ya tenían un largo recorrido: Carlos Veglio y Francisco Sa, que así nos evocó como llegó a Boca: “Estábamos comiendo un asado en lo del Chivo Pavoni a modo de despedida, porque ya había firmado un contrato con Independiente Medellín. En un momento sonó el teléfono y era para mí, de parte de una persona cercana a Juan Carlos Lorenzo. Me pidió mi número, diciéndome que me iba a llamar a mi casa por la noche. Y así fue (imita el particular tono de voz del Toto): ‘Escúcheme Sa, vaya mañana a las 9 y hable con el presidente, Don Alberto J. Armando. Ya está todo arreglado. Chau’ (risas). La propuesta era mucho menor que la oferta colombiana en dólares, pero jugar en Boca me sedujo y no tuve problemas en deshacer el vínculo con el cuadro colombiano. Sin firmar contrato, partí a Necochea para sumarme a la pretemporada. Allí recibí el primer impacto del mundo Boca, porque cuando llegué había más de 100 personas esperándome. Nunca me había pasado, porque en Independiente era algo más familiar”.