ECONOMíA
6 de enero de 2026
Mercados financieros y producción petrolera: qué puede pasar en Venezuela según dos gigantes de Wall Street
Morgan Stanley y Wells Fargo plantearon las posibilidades que se abren a nivel global luego del operativo de EEUU que detuvo a Nicolás Maduro
Proyecta un contagio limitado hacia el crédito soberano más amplio de América Latina, aunque el episodio podría acentuar la diferenciación de rendimientos, favoreciendo a los países percibidos como más alineados con EEUU, particularmente en un año con numerosas elecciones en la región.
En tanto, señaló que a mediano plazo las proyecciones para la producción son claramente al alza, al menos desde una perspectiva de recursos y capacidad técnica. Wood Mackenzie, una consultora del sector, escribió recientemente que las tareas de reacondicionamiento de pozos pueden impulsar significativamente la producción, llevándola nuevamente a alrededor de 2 millones de barriles diarios —el nivel de mediados de la década de 2010— en un plazo de 1 a 2 años.
Por su parte, Wells Fargo destacó: “No creemos que la destitución de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos actúe como un catalizador capaz de desestabilizar los mercados financieros globales o de América Latina, ni los precios del petróleo”, pese al alto grado de incertidumbre —en particular en relación con cómo será el régimen político venezolano en el corto plazo y quién terminará moldeando el gobierno finalmente.
“Si bien casi todos los activos de mercados emergentes subieron el año pasado, el grado de sobreperformance de los activos venezolanos, en nuestra opinión, responde a que los participantes del mercado comenzaron a descontar un mayor nivel de confianza en un escenario de cambio de régimen”, apuntó Wells Fargo.
Algunos alineamientos se consolidarían —como la Argentina con EEUU y Nicaragua con China—, pero también existe la posibilidad de cambios: Colombia y Brasil podrían acercarse más a China tras recientes tensiones con Estados Unidos y la condena de sus presidentes a las acciones en Venezuela.
“Creemos que vale la pena destacar que, independientemente de cómo se alineen los países y de cómo esos alineamientos cambien, la economía global probablemente seguirá experimentando consecuencias negativas derivadas de la fragmentación y de la formación de bloques. La magnitud del impacto negativo dependerá de qué países se alineen, pero, en términos agregados, un menor crecimiento del PBI global es el resultado de una economía mundial fracturada”, precisó.
Este giro se observó incluso en países tradicionalmente asociados a la izquierda, como Ecuador, Bolivia y la Argentina, y más recientemente en Chile y Honduras, donde “candidatos conservadores resultaron vencedores en las elecciones presidenciales”.
En esa línea, el banco considera que, aunque la incertidumbre en torno a Venezuela probablemente se prolongue en el tiempo, la tendencia general hacia una menor percepción de riesgo político en América Latina debería mantenerse en los próximos meses.
