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6 de Julio de 2026
POLITICA
4 de enero de 2026
Registros judiciales a los que accedió Infobae muestran desvíos millonarios para destinos ajenos al fútbol. Se investiga desde la compra de un club italiano hasta lujos privados. Comisiones elevadas, socios poco visibles y rutas de dinero sin control
Según la documentación a la que accedió este medio, los ingresos internacionales de la Selección —provenientes de sponsors, derechos comerciales y partidos amistosos— no ingresaron a cuentas de la Asociación del Fútbol Argentino. En su lugar, fueron dirigidos sistemáticamente a TourProdEnter LLC, una empresa privada de Florida controlada por Javier Faroni y Erica Gillette, su mujer. Las primeras revelaciones fueron difundidas por una investigación del diario La Nación y que ahora se amplía con la revisión de todos los informes bancarios.
Las transferencias relevadas —cursadas a través de Bank of America, Synovus Bank, Citibank y JPMorgan— no corresponden a hechos aislados. Los registros muestran un flujo continuo de ingresos y egresos, con picos mensuales y pagos recurrentes, que convirtieron a TourProdEnter en una virtual >Desde esa caja se financiaron destinos sin relación aparente con el objeto estatutario del fútbol argentino: financieras, sociedades offshore, gastos personales. Se investiga, incluso, si esos fondos fueron canalizados para la compra de un club europeo. El detalle de esas transferencias —con fechas, montos y beneficiarios— surge con nitidez de las planillas incorporadas a la causa judicial.
“Antes, cuando estaba Julio Grondona, los contratos de la marca de ropa y la gaseosa más famosa los cobraba directo la AFA en sus cuentas. No había un intermediario que se quedara con esos fondos y que, encima, se quede con una comisión del 30%. No tiene sentido”, explicó a Infobae una fuente que está interiorizada del caso.
El patrón se mantiene en los meses siguientes. El 14 de septiembre de 2023, otra transferencia por USD 4.200.000 ingresó a una cuenta de TourProdEnter en Synovus Bank, con Citibank como corresponsal. En noviembre de 2023, se registra un ingreso adicional por USD 6.100.000, cursado a través de Bank of America bajo el concepto sponsorship payment.Las planillas permiten observar que estos ingresos nunca pasaron por cuentas a nombre de la AFA, sino que se cobraron directamente en el exterior y se concentraron en TourProdEnter. Desde allí, el dinero comenzaba a salir casi de inmediato.El dato central: el punto de partida siempre es el mismo, cuentas de TourProdEnter alimentadas por ingresos de la Selección argentina.
Hay una caja central: TourProdEnter recibe millones de dólares por sponsors y amistosos, paga transferencias de seis cifras a sociedades diversas, envía fondos que pueden terminar en la compra de un club europeo o ejecutar pagos mensuales al entorno personal de dirigentes y asesores.
Las planillas bancarias revelan que TourProdEnter LLC también financió pagos ajenos a cualquier actividad comercial o deportiva. Entre estos figura el caso de José Almaraz, señalado como “guía espiritual” del presidente de la AFA y con acceso al plantel de la Selección. Algunos públicamente -como lo mencionó La Nación- lo definen como “El Brujo” amigo de Tapia.
La relevancia no es solo el monto, sino el mecanismo: fondos generados por la Selección campeona del mundo se utilizaron para financiar al entorno personal del presidente de la AFA, a través de una empresa privada en Florida.
Dentro del circuito financiero gestionado por TourProdEnter, sobresale el envío de USD 109 millones a un agente financiero en Uruguay, en lugar de transferir esos fondos directamente a las cuentas institucionales de la AFA.Técnicamente, la operación incorporó un paso intermedio: el dinero fue administrado en el exterior antes de ser transferido a Argentina. La firma uruguaya actuó como intermediaria, sin decisiones sobre el origen ni el destino final de los fondos.
Ese mismo circuito coexistió con gastos suntuarios y consumos personales pagados desde las cuentas de TourProdEnter. Las planillas registran transferencias por servicios de aviación privada, charter y servicios náuticos, con montos entre USD 10.000 y USD 80.000 por operación.
El diseño del esquema explica por qué estos movimientos no se reflejan con claridad en los balances formales de la AFA. Al cobrarse y administrarse en el exterior, los fondos no ingresaban al sistema financiero argentino y quedaban fuera del alcance inmediato de los controles locales.
No es casual que el circuito comenzara a quedar expuesto a partir de una investigación judicial en Estados Unidos, que obligó a los bancos a entregar registros completos de las transferencias.
Nada de esto ocurrió en un vacío institucional. El esquema funcionó durante la presidencia de Claudio “Chiqui” Tapia, con contratos firmados, comisiones elevadas y una empresa privada convertida en eje de la administración de los ingresos internacionales.Pero muestran.
Esa distancia entre lo declarado y lo documentado constituye la principal revelación.